Ella se deslizó hasta el borde de la piscina y observó en silencio al hombre nadando con suavidad. Luego empezó a mover los brazos y las piernas haciendo el estilo perrito…
Tal vez la piscina era demasiado grande para nadar así, o tal vez llevaba demasiado tiempo sin nadar. En unos minutos empezó a hundirse. Se asustó tanto que tragó varias bocanadas de agua.
En ese momento sintió algo apretando su cintura y, de repente, salió del agua.
Al girar la cabeza, vio a Ethan detrás de ella, con las ma