Ken y Kylie estaban sentados en un reservado de una cafetería cercana. Ken había sido muy insistente y, al final, se negó a irse si no iban a tomar un café. Para que el tiempo pasara más rápido, Kylie empezó a charlar con él. Mientras removía su café, dijo:
—Ken, cuéntame algo sobre tu tía.
Ken frunció el ceño y dijo:
—¿Estás saliendo conmigo o con mi tía?
—Primero —respondió Kylie—, no estoy saliendo con ninguno de los dos. Segundo, si no puedes ni manejar un poco de charla, me voy.
Ken suspir