Qué…
El cadáver de una mujer está saliendo de su tumba a medianoche… un soldado sostiene una bandera en el fondo mientras dos ejércitos pelean… una amante que destruye familias.
Solo hubo un papel impresionante, aquel en el que Kylie interpretó a una sirvienta que aconsejaba malas ideas a la reina en un drama histórico.
¿Acaso esta actriz, que parecía tan extrovertida, tenía problemas mentales? Todos esos papeles sumaban apenas un par de horas en pantalla.
El reportero, algo avergonzado, preguntó:
—¿Por qué no elegiste un guion normal?
—Porque los guiones normales no elegirían a alguien anormal como yo —respondió ella.
Esa broma y su tono relajado dieron por terminada la entrevista.
La atención de los reporteros se dirigió a Cliff Benjamin, y las preguntas volvieron a lo habitual. Julian Johnson, que había estado de pie a un lado todo el tiempo, asintió satisfecho después de ver la actuación de Kylie.
—Aunque es terca, esta chica es un diamante en bruto. Con algo de entrenamiento y un