*—Ryan:
Seguir los consejos de Edward le había hecho bien.
Para cuando volvió de su viaje a Boston, Ryan comenzaba a sentirse un poco mejor. Quizás era su mente o algo así, pero sea lo que sea, le había sentado bien. Y claro, olvidarse de ciertas preocupaciones había ayudado también.
Cuando estuvo en Boston ese fin de semana para el bautizo de su sobrino, Ryan trató de no pensar en Aimee y lo sucedido y se enfocó en su salud. Fue una bendición que el bautizo fue algo privado entre la familia y