Era una mañana tranquila en la cafetería, eso ayudaba para poder estar sentada tomándose un descanso mientras llegaba algún cliente.
Pasaban de las 9 am cuando entraron dos hombres altos y fornidos por la puerta, Lizzie los observó, se veían raros ya que usaban cubrebocas y sudaderas oscuras con capucha. El más alto se acercó a la cajera y sacó un arma, ella entendió rápidamente lo que sucedía. Liz lo miró y éste le habló al oído a su compañero. El mas bajo se acercó a ella para gritarle y apun