Hazel.-
— ¡Wow! Bebiendo desde temprano –escucho a mi asistente entrando a mi oficina, estos dos años después de la fuga de Brian he estado lejos de los reflectores, hice mucho dinero defendiendo a los mafiosos más peligrosos y políticos acusados de cosas inimaginables, por lo que por dinero no me he preocupado–. ¿todo, está bien?
— Sí –miento–. todo bien.
— Cuando bebes así… no todo suele estar bien Hazel.
— ¿Tienes noticias de la investigación? –ignoro su comentario, la escucho suspirar.