Julia.-
Despierto con la calidez de la respiración de Brian sobre mi cuello, sus manos apretándome a su cuerpo, como si de alguna manera él creyera que voy a escaparme de su lado.
Abro los ojos y lo primero que noto es la argolla plateada en su dedo “es mío” es lo primero que mi mente piensa.
Muevo su mano, porque mi cuerpo me grita que debo ir al baño rápidamente.
Veo en el espejo las marcas de sus labios sobre mi piel, recordando todo lo que hicimos anoche, cierro los ojos y las sensacion