Julia.-
Mis padres se fueron al hospital para quedare con Cora, agradecía un poco la soledad para poner mis pensamientos e ideas en orden.
¿Cómo les oculto todo lo que sé?
— ¡Ay! –me sobresalto cuando escucho a Brian quejarse, al girarme lo veo caminando de un lado para otro sosteniéndose su mano por la que brota sangre.
— ¡Por dios! ¿Qué te pasó?
— Los cuchillos y yo somos enemigos naturales –tomo su mano y la meto debajo del grifo.
— ¿Por qué no me dijiste que no sabes, picar…? –me giro