Brian.-
— Hasta que por fin se te ve la cara
— Ya pareces una esposa Maggie y no me gusta –espeto de mala gana, la discusión con Julia me dejó de malas, verla me excitó con ese vestido negro ajustado y esas piernas…
Hasta que se fue y mi polla nuevamente murió, ahora estaba aquí en la mansión de los padres de Maggie organizando una estúpida fiesta de compromiso.
— Lo siento, sé que no quieres esto, pero mi padre está cada vez más intenso.
— ¿Por qué no le dices quien eres en verdad?
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