Él se detiene. Se quita de encima y se sienta en el asiento, poniendo las dos manos en el rostro. Estoy toda amoratada, marcada. No hay manera de ir a trabajar así. Cojo el celular con manos temblorosas y envío un mensaje a mi directora, avisando que estoy enferma y que no voy a poder ir. Ella me da el día libre, mandándome que mejore.
Empiezo a llorar compulsivamente, mi cuerpo todo tembloroso. No sabía que era capaz de tener una reacción tan intensa y tan inmediata. Al verme nerviosa, él tamb