Dafne era una persona amable en su vida diaria, pero eso no significaba que fuera una presa fácil.
—Carlos, entiendo que soy nueva aquí, pero el señor Valbuena es mi cliente. Estaba dispuesto de firmar el contrato conmigo. Es posible que tenga que seguir atendiéndolo en el futuro. Si cambiamos de persona, podría sentirse confundido.
Dafne habló con calma e intentó discutirlo con Carlos. Sin embargo, antes de que pudiera terminar de hablar, Carlos la interrumpió con una actitud firme:
—Ya que sab