Dafne corrió hacia Eric con una bolsa de papel en la mano y se la entregó, mientras jadeaba:
—Doctor Castro, espero no llegar tarde. En la bolsa hay unas galletitas que hice, puedes comerlas en el camino. No tengo regalos valiosos, pero quiero expresar mi agradecimiento por tu ayuda durante estos años.
Eric tomó la bolsa y sonrió:
—Me alegra mucho que hayas venido a despedirme. Seguro que esas galletitas estarán deliciosas. No sé cuándo podré volver a la capital, pasará mucho tiempo antes de que