¿De dónde diablos iba a sacar Celia tanto dinero para devolvérselo a Aarón?
Aarón se dio cuenta de que el rostro de Celia se volvió pálido. Extendió la mano y acarició se cabello, reconfortándola:
—Solo estaba bromeando. El abuelo quieres que regresemos juntos a casa para cenar. Si no te ve, definitivamente me reprenderá. Vamos juntos, ¿de acuerdo?
Parecía que Aarón todavía pensaba que ella solo estaba enfadada y hablando por impulso. Tal vez ella había sido demasiado obediente durante estos dos