Dafne no tenía suficiente fuerza para apoyarlo, por lo que Darío la ayudó un poco. Dafne le dirigió una mirada de agradecimiento y le preguntó:
—¿Ya terminaron todos de comer?
—Sí. Aarón y Celia se han ido al estacionamiento. Vayamos también.
—De acuerdo.
Darío no pudo evitar explicarle un poco:
—Inés solo dijo las tonterías, espero que no te importan.
Dafne asintió y respondió:
—Claro. Vas a casarte con Sandra, ¿cómo es posible que estés interesado por mí? Es muy ridículo. Cuando se celebra tu