POV de DIEGO
No sabía exactamente qué esperaba al ir a buscarla. Solo sabía que después de la llamada que recibí de Nora, algo en mí se quebró. Las piezas empezaban a encajar, pero el dibujo que formaban me desgarraba por dentro.
Toqué el timbre con la mandíbula apretada, y esperé. No pasaron más de cinco segundos antes de que Adriana abriera. Tenía la expresión sorprendida, pero no del todo.
—Diego… —su voz era apenas un susurro.
—Tenemos que hablar —dije seco, sin rodeos.
—¿Ahora?
—Ahora.
Ella