POV de Diego
La oficina estaba impregnada de un silencio pesado, casi insoportable. Frente a mí, el escritorio de caoba reflejaba los últimos destellos de luz del atardecer. Pero en mi mente no había nada tranquilo. Todo lo que podía pensar era en Robert. El hombre que, en algún momento, consideré un aliado y amigo, ahora se había convertido en la mayor amenaza que enfrentaba. Y, aunque me costaba aceptarlo, me daba cuenta de que no lo veía venir.
Los últimos días habían sido un cúmulo de evento