POV de Diego
Sus palabras seguían rebotando en mi cabeza.
"Tal vez me equivoqué contigo."
Me pasé una mano por el rostro, tratando de disipar la sensación sofocante en mi pecho, pero no sirvió de nada. Maldita sea. Nada servía.
Adriana pensaba que yo disfrutaba de la violencia.
¿Era cierto?
No.
O tal vez sí.
Lo que era cierto es que había aprendido a verla como una herramienta, como un mecanismo de control. Y en este mundo de traiciones y sangre, la única forma de sobrevivir era ser más peligro