POV de Diego
La tarde tenía un aire pesado, casi sofocante, como si el universo conspirara en mi contra. Estaba en mi oficina, revisando unos documentos, pero mi mente no lograba concentrarse. Algo andaba mal, lo sabía. Desde hacía días había un malestar persistente que no podía sacudirme, una sensación de que todo estaba a punto de desmoronarse.
De repente, la puerta se abrió de golpe. Levanté la vista y ahí estaba él: Robert. Sus ojos eran dos llamas encendidas, su postura rígida, como si est