Charlotte rememora...
Estaba parada en la ventana de su habitación en la casa de los Reynolds. Ella solía admirar el paisaje desde allí, saborear el aroma del aire y de las flores de los amplios jardines, para luego bajar a saludar a sus suegros y luego salir a caminar por la propiedad.
Pero ahora los tiempos habían cambiado…
Desde la muerte de su suegro su vida, que ya de por sí era dura, se había vuelto un pequeño infierno porque vivía prácticamente secuestrada. Solo el amor que le profesaba a sus gemelos la mante