Parte 2...
Ana
El sol de la mañana iluminaba el Aeropuerto de Florencia con una luz dorada y suave. El cielo azul sin nubes le daba un toque especial a la escena. Matteo caminaba a mi lado tomado de mi mano, lo que me tranquilizaba. Era algo que nunca hubiera imaginado. Sé que parezco tonta, pero me siento emocionada y un poco ansiosa, sin mencionar la curiosidad, por supuesto. Es la primera vez que viajo fuera del país, y Italia estaba a punto de conquistar mi corazón.
Al menos Matteo, con