Parte 2...
— ¡No tienes derecho a hablarme así, Edu! ¡Trabajo todo el día, cuido de la casa y aún tengo que soportar tus groserías! - exclamó María, su voz cargada de frustración.
— Sé que trabajas, María, pero eso no te da derecho a estar encima de mí todo el tiempo. ¡No aguanto más esta presión! - respondió Edu, con la voz llena de irritación.
Los gritos de los vecinos se mezclaban con el sonido de objetos lanzados al suelo, creando un escenario de caos e inestabilidad.
Pude imaginar cómo esa