Mundo ficciónIniciar sesiónLa luz de la mañana se cuela por la ventana de Alfa, se levanta como si fuera un resorte, se mete a la ducha a regañadientes, porque eso le significó quitarse la poquita esencia del hombre que se le quedó pegada en el cuerpo.
Se viste con un pantalón de tela apretado, con bolsillos en los costados, una blusa ajustada y su funda con armas que no la abandona. Una chaqueta para la mañana fresca y sale de allí con rumbo a la cafetería







