Elegí un vestido precioso y de aspecto mágico, tan largo que casi me llegaba al tobillo.
Luego, me trencé el cabello en pequeñas trenzas a ambos lados de la cara. Me maquillé a propósito los ojos de forma exagerada, pero de aspecto puro.
En cuanto bajé las escaleras, me encontré con la mirada desconcertada de Zachary. Le dije: "¿Qué tal, me veo pura e inocente? ¿No me veo como una chica de ensueño? Elegí usar rosado para mi maquillaje de ojos a propósito".
Zachary se quedó perplejo y pregunt