Era poco probable que Yara no supiera del embarazo.
Y si estaba enterada, entonces había decidido no contarle de su embarazo, lo que significaba que ella no quería el niño.
Lance no tenía problema con que Yara decidiera no tener a su hijo, pero no quería perderlo sin antes saberlo a ciencia cierta.
Preguntó sin rodeos: "¿Estás embarazada?".
El cuerpo de Yara se puso rígido. No sabía cómo negarlo. Lance ya sabía la respuesta por su reacción.
Se puso en cuclillas y preguntó suavemente: "¿No q