Leo seguía sin regresar a mí lado después de mucho tiempo. No recibí ninguna noticia de ellos.
Cuando Emmi llegó al hotel, Leo aún no se encontraba por ningún lado. Su expresión inicial de alegría desapareció inmediatamente. No solo eso, ella solo me dijo unas pocas palabras, y fueron con sarcasmo.
En su mayoría se quejaba de cómo hacía que Leo trabajara en medio de la noche y de que no sabía cómo tratar bien a mis subordinados. Incluso comentó que yo no merecía ser jefa.
Me daba pereza habla