“Tu vuelo no salía hasta mañana. Esperaba que pudiéramos tener una conversación adecuada antes de que te fueras”, dijo Alexander mientras se acercaba a Savannah.
“¿Cómo… cómo encontraste mi casa? ¿Y volaste todo el camino hasta aquí?”, preguntó Savannah desconcertada.
Rascándose ligeramente la cabeza, Alexander respondió: "Bueno, tu dirección está en el contrato, y este edificio residencial es bastante fácil de encontrar".
Savannah se quedó sin palabras. Su boca permaneció entreabierta por un