“Adelante, hijo. Lee los resultados”, escuchó animar a Samantha.
Mientras desdoblaba el papel en su mano, Carlos sintió su corazón galopando. Gotas de sudor se formaron en su frente. Sus emociones estaban por todas partes. Era una mezcla de preocupación, emoción y miedo.
A cada segundo que pasaba, Carlos sintió que todo a su alrededor se callaba. El aire frío parecía haberlo engullido, y escalofríos le recorrieron la espalda.
Sus ojos se posaron en el conjunto de letras y números que le eran