Mundo ficciónIniciar sesiónCapítulo sesenta
Nos separamos al escuchar una tos falsa y Wade me aprieta más a sus piernas para no pararme y golpear a la tipa—Disculpen que interrumpa, pero ya vamos a despegar y necesito que la señorita tome asiento en un lugar y abrochen sus cinturones —sin más se pierde detrás de la cabina de control.
—Ojala se caiga—me levanto de las piernas del ricachón y rápidamente coloco







