En un día soleado, los hijos de Amaris se reúnen en el tranquilo cementerio donde descansa su madre. El aire está impregnado de una mezcla de melancolía y gratitud mientras colocan flores frescas en la tumba de Amaris. El silencio es interrumpido solo por el susurro de las hojas y el canto de los pájaros.
Uno a uno, los hijos comparten recuerdos de su amada madre. Rememoran momentos tiernos, lecciones sabias y el amor incondicional que siempre brindó. Cada palabra es un tributo a la mujer que l