Un ruido procedente de algún lugar en la oscuridad de su dormitorio despertó a Aoife con un sobresalto. Su corazón se aceleró mientras yacía congelada en la cama, preguntándose si simplemente había soñado el ruido o si realmente había alguien en la habitación con ella.
Siempre había tenido el sueño ligero y nunca le había molestado, acostumbrada a que los suaves ronquidos de Félix la despertaran de vez en cuando, pero ¿esto? Esto era diferente.
El leve sonido de algún tipo de material moviéndos