‘Siéntate y come’ exigió Ben mientras Amaris lo fulminaba con la mirada.
Minerva soltó una risita mientras Amaris la fulminaba con la mirada, diciéndole en términos inequívocos que se callara.
Ben suspiró y se pasó las manos por el pelo, claramente un poco estresado.
‘Mira, si no me aseguro de que comas, Dave va a matarme... por no hablar de su lobo... y me gusta tener la cabeza pegada a los hombros, muchas gracias’, explicó Ben. ‘¿Lo sabe ya?’.
‘Bueno, apenas he tenido tiempo de decírselo...’