Amaris frunció el ceño.
‘Entonces, ¿quién es y cómo ha conseguido mi número?’, preguntó, quitándose brevemente el teléfono de la oreja para comprobar el identificador de llamadas antes de volver a colocárselo sobre la misma.
‘No tengo tu número guardado y este es mi teléfono personal. Entonces, ¿quién es?’, preguntó con altanería, dando golpecitos impacientes con el pie.
'Eh... soy Allan, Beta Allan, mi Luna. Alfa Nocturne me pidió que llamara para averiguar tu paradero'.
‘Ah...’, respondió ell