‘Yo llamaría a esto escapar como un conejo asustado, en vez de hablar de ello’, dijo Maena furiosa. ‘Deberías asumir el papel que tomaste e intentar entender por qué reaccionó así. Los limites no se ponen solos, Amaris!'
‘Ya basta Maena, no quiero discutir esto contigo' le contestó Amaris con desdén.
'¿No? Pues mala suerte porque vas a oír lo que te tengo que decir, quieras o no. Esto no es unilateral, Amaris, somos dos mitades, como Dave y su lobo' gritó Maena furiosa.
‘Pero…' Amaris intentó o