Sebastian.
Tiro todo de mi escritorio con frustración. Cómo carajo es posible que estos hombres me sigan evadiendo. Todavía no hay pistas sobre los hombres que atacaron a Krystal. Ni el asesino en serie que sigue cazando tanto a hombres lobo como a humanos.
Mi respiración se vuelve agitada y rápida. ¿Qué diablos me estaba perdiendo? Tiene que haber algo. Algo que me falta. O no estaba haciendo algo correctamente.
Se suponía que yo era el alfa de los alfas, no es que estuviera fanfarroneando n