“Entonces, ¿eres la hija de un Alfa?”, él continúa.
“Sí, señor”.
Edward frunce el ceño un poco. “Por favor, llámame Edward o incluso papá si te sientes cómoda con eso”.
Sonrío y asiento. Probablemente nunca me sentiré lo suficientemente cómoda como para llamarlo así, pero aun así fue un gesto amable de su parte. Demostraba que me aceptaba, a diferencia de su pareja.
“¿Nunca conociste a tu pareja predestinada?”, esto viene de Kate.
La miro cuando respondo. “Sí, pero acordamos rechazarnos mut