Me esfuerzo por levantarme. Lanzando el vibrador en mi prisa por taparme, como si aún no me hubiera visto tratando de darme placer.
"No deberías estar aquí Bash", digo, levantándome.
Nos enfrentamos. Hay algo ardiendo en sus ojos. Algo crudo e indómito. No quiero prestarle atención sabiendo que es solo su reacción a mi celo.
Se aclara la garganta. “Te fuiste sin explicación. Tenía que encontrarte y asegurarme de que estuvieras bien”.
Veo la lucha detrás de sus ojos. La necesidad de aparearse