Disparo devuelta, amando cómo lo estaba molestando. "No estás interesado".
"¿Cómo puedes saber eso?".
"Es mi poder especial".
Lo escucho gemir irritado. "¡Mierda! Eres molesta".
"Gracias. Lo tomaré como un cumplido”. Le sonrío ampliamente.
Maldición. Esto era divertido. Observando la molestia aparecer en su rostro mientras intentaba pretender ser paciente. Se notaba por la fuerza con la que agarraba el volante. Cómo tenía el ceño fruncido y cuán tensa estaba su mandíbula.
"¿Cuál es tu colo