La noche cae bastante rápido, hay luna menguante y hace un frío intenso que te hiela hasta los huesos. El vestido que Enzo dejó para mí es demasiado revelador, me congelaré si uso algo como eso, no obstante, me lo pongo solo para matar la curiosidad de cómo se me vería.
La caída queda perfecta a mi cuerpo, realza mi pecho y la silueta de mis caderas queda hermosa. Incluso yo misma me sorprendo al verme.
La puerta se abre de improviso a mis espaldas, doy un respingo, Enzo está entrando vestido d