POV de Gina
Por primera vez en semanas…
no había gritos.
Ni cazadores.
Ni monstruos atravesando las paredes.
Ni flechas de plata volando hacia mi pecho.
Solo olas.
Olas suaves golpeando la orilla debajo de los acantilados de la isla.
El silencio se sentía extraño.
Casi sospechoso.
Me senté sola cerca del borde de la isla mientras el viento frío movía mi cabello. Debajo de mí, el océano se extendía sin fin bajo la luz de la mañana.
Paz.
Paz real.
Y aún así no sabía cómo manejarla.
Detrás de mí,