—No podemos dejar a Billy tirado ahí.— Grito Priscila, deteniéndose. Me dí media vuelta, —Tenemos que levantarlo.
—Ya no podemos hacer nada por él. Pero podemos atrapar a Owen y matarlo de una vez por todas.— Le dije para hacerla cambiar de parecer.
Varios lobos de la manada pasaban corriendo cerca de nosotros. Steve estaba entre ellos y Priscila lo miraba con una profunda mirada de odio. Tenía que hacer algo porque no quería que Owen se escapada.
Priscila parecía estar negada a ir con nosotros