Cloe:
—¡Cloe! ¡Cloe! ¿Estás despierta?— La voz de mi amiga Priscila mezclada con sus golpes se escuchan detrás de la puerta de mi habitación. Parecía estar desesperada.
Me levante de la cama y sin importar mi apariencia abrí la puerta. Priscila entro sin esperar ni un segundo más y se sentó a orillas de mi cama, llevándose ambas manos sobre su rostro y liberando un quejido de desesperación.
—Sé que debo tener cara de sueño. Pero me acabas de despertar, Priscila.— Sonreí.
—Eso no importa.— Ella m