Mundo ficciónIniciar sesiónJulian entró a la habitación de forma lenta y tranquila para no alarmar al chico recogido en una esquina que apretaba las piernas contra su pecho y escondía su rostro entre sus rodillas. Se veía tan pequeño y era una imagen más familiar para él de lo que muchos podrían pensar.
Se acercó a Tobias después de escuchar que el hombre del otro lado de la puerta se alejaba y se sentó sobre sus talones delante de él. Sin forzar la distancia, sin invadir el espacio personal de aquel omega.







