Mundo ficciónIniciar sesiónTobias suspiró y se dejó caer sobre el pecho de Garlan, sintiéndose realmente agotado. Tratar con Susana era toda una proeza. Sintió a Garlan moverse usando su celular.
—Cuál es tu cuenta, te depositaré dinero para que le envíes y para que tengas para ti —le dijo él.
—No me des dinero —Tobias insistió—. Si lo hace y se lo envió a mi madre, ella sabrá que puede pedirme en cu







