Mundo ficciónIniciar sesiónEl silencio en el baño duró tanto que se volvió incómodo. Esas dos personas no rompieron contacto visual en todo ese momento; solo cuando Garlan giró los ojos a un lado, Tobias sintió que su corazón dolía muy feo en el pecho.
—Yo… lo resolveré de algún modo —dijo él, dirigiendo su mirada al brazo de Tobias mientras pasaba el paño húmedo por esa piel.
Tobias apretó los labios hasta que se volvieron blancos. No lo había negado; incluso se podía notar el deje de duda en sus palabra







