Tras decir aquello y notar la expresión que tenía el hombre Serena no pudo evitarlo y soltó una carcajada.
-Lo siento, lo siento- se cubrió la boca mientras hasta Senas apartó su atención de sus compañeras de esa noche y miró a la mate de su alfa.
Solo había alguien que pudiera burlarse de él y era precisamente Luna. Definitivamente era ella. Y que ahora fuera grande y además mucho más hermosa que antes lo llenó de orgullo, una luna así en la manada de seguro sería beneficioso, quizás no tanto