Mundo ficciónIniciar sesiónPasé la mayor parte del día en el campo de entrenamiento, intentando en vano desahogarme. Mandé ensillar mi semental para jugar el papel de paria y que los muchachos practicaran con un objetivo real y móvil. Y mis armas de madera dejaron a más de uno dolorido, porque no me molesté por contenerme al rechazar sus ataques.
—Agradezcan estos palazos en sus lomos —los regañé al oírlos quejarse—. Si estuvi&eacut







