Mundo de ficçãoIniciar sessãoBajé apresurado los empinados escalones de piedra, deteniéndome ante el panel cerrado para prestar atención. Risa estaba sola, no escuchaba ni olía a nadie más en la habitación, pero parecía haberse levantado. Llamé con un golpe discreto.
—Aguarda, mi señor, que no logro cubrirme los ojos —replicó Risa de inmediato.
Impaciente, me atreví a asomarme. La encontré vistiendo sólo s







