Anoche fue una locura. Casi me ahogó, y la parte más irónica era que Asher fue quien saltó y me rescató. Y pensar que en los últimos cuatro años él me había acosado incesantemente, pero cuando tuvo la oportunidad de deshacerse de mí, me salvó.
Me sobresalta un golpe en la puerta, lo cual me devuelve al presente.
"Entra", dije, y mi mamá abrió la puerta.
"Hola, cariño, ¿podemos hablar?", ella preguntó, entrando y cerrando la puerta detrás de ella.
Me giré en la silla de mi computadora para ve