88 Desprenderse.
Aurora y Gabriel continuaron la conversación, ella se consternó aún más y le dijo:
—Pero quiero llevarlo conmigo, dijiste que lo haríamos.
—Pero no tenía idea de qué Draco era tu hijo, sabes que es el príncipe de la manada. —Aurora sollozó y se puso ambas manos en la cara.
—Anoche experimenté un poco de felicidad, pero como siempre algo peor llega a entristecerme, en vano me llené de ilusiones, no podré llevarme a mi hijo.
—La solución sería quedarnos y y continuar cómo estamos en este momento