Gabriel me acercó a ella y me las presentó.
—Querida, ven que quiero presentarte a algunas parientes políticas.
Antes de voltear a mirar saqué mi pecho y enderecé mis hombros, asumo un talante erguido como una diosa empoderada. Observo a esas malditas, las miro como si les tuviera admiración y sonrío.
—Ellas son Valca y Libeyka, ya te he hablado de ellas. —Me aseguro de hablar con mi acento italiano.
—Encantada queridas, mucho gusto de conocerlas.
Valka al parecer no se ha percatado de mi p